sábado, 5 de septiembre de 2009

Sus abuelos (mis bisabuelos)

El abuelo materno, Igounet, era un tipo complicado, por no decir jodido, según mi mamá. Se caso dos veces y se junto con una tercera mujer. Mi abuela fue hija de su primer matrimonio con la señora Duarte. Ella era prima de Evita y su familia nunca estuvo de acuerdo con el matrimonio, tanto fue así que cuando ella murió vinieron a buscar su cuerpo y lo enterraron en su pueblo Los Toldos.
Contaba mi mamá que su abuelo no dejaba que su madre estudiara y era entonces la madrastra, Rosa, quien le hacía piecito para que saltara por la pared del fondo y se escapara a estudiar corte y confección. Igounet tenía un corte de pelo llamativo, cortito y parado, tipo militar. Era un hombre que impartía disciplina y racionalización hasta en la hora de comer. Mamá siempre contaba que tenían en la casa un sótano lleno de frutas, pero él permitía que se comiera una y solo una, aunque el resto se descompusiera.
Con el correr de los años su tercera mujer se quedo ciega y cebaba los mates poniendo el dedo pulgar en la boca del mate y calculando el agua en función al calor que sentía. Mi mamá decía que era una mujer muy buena y creo que mi abuela pensaba lo mismo, por eso la hermana menor de mi mamá lleva su nombre (aunque mucho no le guste).
También me contaba que cuando Rosa se enfermo le dijo a Igounet "yo me voy, pero vos te venís conmigo" y así fue como seis meses después que ella falleciera se murió él. Siempre quise pensar que fue de tristeza por no tenerla a su lado.
De los abuelos paternos mucho no hablaba. Es que su padre tampoco hablaba mucho de ellos. Sabía que los dos (Chinetti y Cervetto) habían embarcado en Génova para la Argentina y que fue en el barco que se conocieron. Sabía que un hermano de su abuelo murió al hundirse el barco que lo traía a Argentina, el Principesa Mafalda, y que su abuelo había fallecido joven dejando a su padre con sólo nueve años.
Yo recuerdo que mi mamá contaba con detalles y alegría las visitas a su abuela. Me gustaría poder recordar más, pero la mente es falible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario